Palencia cumplió este domingo con la tradición de la Pedrea del Pan y el Quesillo, dentro de la celebración de las fiestas de Santo Toribio del barrio del Cristo de la ciudad. La alcaldesa, Miriam Andrés, junto a miembros de la Corporación municipal, la alcaldesa infantil y representantes de distintas instituciones lanzaron, desde el balcón de la ermita, 4.500 bolsas de pan y queso en uno de los actos festivos más arraigados de la capital y que está declarado como Fiesta de Interés Turístico Regional.
La edil palentina subrayó que, de cara al futuro, uno de los objetivos es reforzar la proyección exterior de la fiesta para conseguir la declaración de Interés Turístico Nacional. En este sentido, comentó que hay en marcha una estrategia de comunicación con profesionales como Pedro Grifol, Hernan Dobry, Enrique Sancho, Pilar Carrozosa y Jesús Fernández Briceño que, hoy han podido disfrutar de ella y, que nos ayudarán a ampliar su difusión más allá de nuestras fronteras para conseguir los impactos nacionales que requiere este reconocimiento. "No ha defraudado. Cada vez son más los palentinos y palentinas que vienen a recoger su pan y queso. Y algo muy importante es que hay muchos niños y jóvenes, lo que garantiza la continuidad de la tradición" añadió la regidora.
Por su parte, Pilar Carrizosa, de Radio Libertad FM, aseguró que "la ocasión lo merece, porque es impresionante ver a toda una ciudad volcada con su tradición y cómo se transmite ese fervor también a los más pequeños". En términos similares se expresó el periodista Hernán Dobry Kuznetch, de Eco Medios-El Observador, quien reconoció su sorpresa: "No conocíamos nada y la impresión ha sido increíble. Es un símbolo que debería promocionarse mucho más, no solo en España".
Los actos comenzaron a las 11:30 h desde la iglesia de San Ignacio y Santa Inés subiendo en procesión hasta la ermita con la participación del grupo de danzas del barrio y la peña Santo Toribio que llevó en andas al Santo hasta el templo donde se ofició la misa. El calor que reinó durante la mañana contribuyó a que la participación ciudadana fuera masiva y es que aunque la pedrea dió comienzo a las 13 h, un buen número de palentinos y visitantes ya se disponía a coger buen sitio desde horas antes.
Quien se quedó sin su porción de pan y queso fue porque quiso, pues entre los puestos de dulces, juguetes y ropa de la Feria se encontraba la caseta de la Asociación de Vecinos, donde se pusieron a la venta 3.500 unidades al precio simbólico de 1,5 euros. Estas, junto a las que se lanzaron desde la ermita y las repartidas entre los diez colegios que recrearon la fiesta en sus aulas, sumaron un total de 10.100 bolsas. Un año más fueron elaboradas por voluntarios, profesionales y usuarios de la Fundación Personas Aspanis.







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