Palencia volverá a convertirse el próximo sábado, 25 de julio, en el escenario de una experiencia cultural única con la celebración de una nueva edición de La Noche Blanca del Agua, un proyecto que transformará durante una noche el patrimonio histórico de la ciudad en un gran recorrido artístico donde la música, el patrimonio y el agua dialogan ofreciendo una forma diferente de descubrir la ciudad.
El entorno del Museo del Agua ha sido el lugar elegido por el concejal de Identidad Cultural, Turismo y Fiestas, Francisco Fernández; el promotor de la empresa Pellizco Producciones, Tomás del Bien y la guía del Museo Diocesano, Isabel Reyes, para la presentación de esta edición que reunirá dieciséis propuestas musicales repartidas por ocho espacios abiertos al público (Catedral, Museo del Agua, Dársena del Canal de Castilla, Isla Dos Aguas, Riberas del Carrión, Puentecillas y este año como novedad, Palacio Episcopal y Museo Diocesano), consolidando así una iniciativa que, desde su nacimiento, apuesta por una cultura cercana, respetuosa con el patrimonio y alejada de los grandes formatos masificados.
La programación reúne algunas de las voces más interesantes del panorama nacional junto a proyectos emergentes y propuestas instrumentales, configurando un recorrido musical diverso que permitirá al público descubrir diferentes estilos sin perder la esencia íntima que caracteriza al proyecto. Alberto Vela, Ángela González, Aurora Beltrán, Candela Gómez, Carla Lourdes, Carmesí, Delgado, Jere, Lignum Sonus, Marisa Valle Roso, Miguel Rivera, Pilu, Ricardo Lezón, Shuarma, Vangoura, Trío Cordium y Yoly Saa conforman un cartel que vuelve a apostar por artistas que entienden la música desde la emoción y la cercanía.
Otro de los grandes atractivos de La Noche Blanca del Agua volverá a ser la apertura extraordinaria de ocho espacios patrimoniales, que podrán visitarse durante la celebración del evento gracias también a la colaboración de la Diócesis de Palencia. Unos espacios que no actuarán únicamente como escenarios, sino que formarán parte activa de la experiencia, permitiendo descubrir el patrimonio desde una perspectiva distinta y favoreciendo una relación mucho más cercana entre visitantes, artistas y patrimonio. Y es que la iniciativa pretende reivindicar el patrimonio como un elemento vivo, capaz de seguir generando cultura, emociones y nuevas formas de encuentro.
“La Noche Blanca del Agua nace con una filosofía muy clara: convertir el patrimonio en un espacio vivo. Frente al modelo tradicional de festival, la propuesta invita al público a recorrer la ciudad sin prisas, dejando que sea el propio patrimonio quien marque el ritmo de la noche. Cada concierto encuentra su lugar en un espacio diferente, cada enclave aporta una atmósfera propia y cada actuación establece un diálogo único con entorno que la acoge”, ha explicado Tomás del Bien, mientras ha puntualizado que “no se trata únicamente de asistir a conciertos, sino de vivir un experiencia inmersiva en la que caminar, descubrir y sorprenderse forman parte del espectáculo. La ciudad deja de ser escenario para convertirse en protagonista invitando a ser contemplada con otros ojos”.
Por su parte, Fernández ha manifestado que La Noche Blanca del Agua “no busca concentrar a miles de personas en un único espacio, sino distribuir al público por toda la ciudad, favorecer el paseo, descubrir rincones poco habituales y generar pequeñas experiencias irrepetibles en lugares cargados de historia. Es una propuesta pensada para disfrutar con calma, permitiendo que cada visitante construya su propio recorrido y viva una noche distinta. Ese modelo, consolidado ya en distintas ciudades de Castilla y León, demuestra que es posible acercar la cultura al patrimonio desde el respeto, la sostenibilidad y la calidad artística”.
En los próximos días se darán a conocer los horarios, los espacios patrimoniales participantes y el recorrido definitivo de una edición que volverá a convertir a Palencia en una ciudad abierta a la cultura durante una noche de verano.







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